ACCV, una de las fundadoras de la primera cooperativa para una red pública de Blockchain

Blockchain o cadena de bloques es conocida por su implementación en el ámbito de la banca digital, donde la cadena de bloques se traduce en diferentes registros, como operaciones, transferencias bancarias, etc., que se quedan reflejadas en un gran libro de cuentas bancario. Estas transacciones se enlazan y van cifradas para proteger su seguridad y privacidad, y el libro de cuentas queda como una base de datos segura y distribuida, gracias al cifrado, pero trazable al mismo tiempo.


Para completar las distintas transacciones bancarias, o cadena de bloques, es requisito indispensable la existencia de varios usuarios, o nodos, cuyo propósito sea el de validar y verificar cada transacción, o bloque (que puede consistir de otras transacciones variables) con tal de que se registren correctamente en el libro de cuentas, o base de datos.


Sin embargo, esta tecnología ya se está extendiendo a ámbitos no necesariamente económicos. Uno de sus usos podría implementarse en la identidad digital. La seguridad digital ha experimentado diferentes ataques, comprometiendo los datos privados de millones de usuarios de internet, llegando a suplantar su identidad. Esto hace que se requiera de una medida mucho más severa y perfeccionada que logre validar las identidades digitales con un sistema único, seguro, cifrado y certificado.


El Blockchain podría proporcionar esta salida y es por ello que muchas empresas se encuentran desarrollando servicios en este área, como la ACCV, que ha pasado a formar parte de los once fundadores de la primera cooperativa que se encargará en desarrollar una red pública de Blockchain.


Con una red pública de Blockchain se elimina la exclusividad tecnológica, y se incluye en su uso a las administraciones, universidades, ayuntamientos, ciudadanos, comunidades de vecinos, ahorradores, empresas cooperativas, y un amplio abanico de profesionales que podrán acceder e incorporar con esta tecnología mayor seguridad, trazabilidad, y certificación en sus comunicaciones electrónicas.

Los socios de esta iniciativa empresarial, denominada BlockchainFUE, se han constituido bajo la fórmula de cooperativa valenciana, por ser la que mejor encaja en la visión colaborativa, participativa, descentralizada y abierta que rigen tanto este proyecto como la propia tecnología, según han comunicado desde la propia entidad.


En concreto, sus once socios fundadores son:

  • Fundación Empresa Universidad de Alicante (Fundeun)
  • Agencia de Tecnología y Certificación Electrónica (ACCV)
  • Colegio de Registradores de la Propiedad de España
  • Caixa Popular-Caixa Rural Coop. de Crèdit V.
  • Cooperativa Eléctrica de Crevillent (Grupo Enercoop)
  • Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España
  • Dynastic Explotaciones SL.
  • KH Vives S.L
  • Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (Coceta)
  • Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL)
  • Zeumat Zitycard S.L.